10 de abril de 2008

Sergio - 20 años

Hoy, 10 de abril de 2008, cumplo 20 años, dos décadas, un quinto de siglo. Tampoco escribiré mucho porque hoy me siento más reflexivo y pensativo que expresivo, cosa que complica hacer una valoración de lo que es mi vida llegado este punto de mi vida. Tan sólo me limitaré a escribir unas frases de El canto del loco que me aportan algo, además de hacer una descripción de mi nombre y de mi personalidad que resulto bastante acertada (y yo no suelo creer en estas cosas).

*Será que me habré hecho mayor*

Naturaleza Emotiva:
Naturaleza emotiva y clarividente. Se expresa por medio de la perseverancia, la concentración, la suficiencia y la clemencia. Ama lo oculto, lo que es y puede ser. Le gusta sentirse admirado.

*Nunca me cansaré de ver vuestras caras, siempre quedará nuestro fin de semana...*

Naturaleza Expresiva:
Es consecuente. Se expresa en la calidad, comodidad y utilidad del atavío personal. Gustoso se prestará a mejorar la vida urbana y la familiar. Ama el acompañar y ser acompañado.

*No sé si eres el ángel que cuida mi camino, no sé si pensar si merezco todo este cariño...*

Talento Natural:
Es mente de pensamiento práctico. Se expresa como pensador neto y concreto, que aquilata valores y busca seguridad en la inversión de su esfuerzo o de su capital. Recibe aumento en las actividades que requieren disciplina, constancia, esfuerzo, lógica y razón. Ama la pericia, la previsión y la concreción.Podría destacar en profesiones como contratista, granjero, mecánico, dibujante, empleado público, empleado administrativo, obrero de fábrica o capataz, contable o político.


*Y mañana al despertar, a saltar de la cama, a luchar tu mañana, a mirar a la cara, que no debes nada...*


*Y quiero pensar que eres la suerte que me abriga del frío*



*Qué grande es verme hoy sin lo anterior, sintiéndome tranquilo, siendo lo que soy*

23 de marzo de 2008

Madrid, eres grande


"Madrid, eres grande". Eso mismo pensé sentado en mi asiento de la puerta E71 en Barajas, mientras me ponía de los nervios ya que el avión se retrasaba... Volvía a Palma de Mallorca con una buena sensación, después de cuatro visitas a Madrid, por fin había visto Madrid con tranquilidad y a mi manera, lástima que las otras visitas fueran tan rápidas, esta vez tuve cuatro días enteros para relajarme y disfrutar de la ciudad.






Llegué bastante temprano, tanto que la recepcionista del hotel (muy simpática, por cierto) me dijo que lamentándolo mucho no podían guardar maletas hasta la hora de entrada a la habitación. Me quedé pasmado ya que por fin había llegado al hotel después de media hora de metro desde el centro, cargando con la maleta (que era pequeña, pero pesaba) y ahora estaba en un barrio del este de Madrid donde no había mucho que hacer...



Con lo cual decidí irme a Chamartín, una estación de tamaño considerable (gigante) ya que al menos allí hay un centro comercial y muchas tiendas, podría desayunar algo pesado para aguantar todo el día. Así lo hice, cuando acabé de comerme aquel bocadillo volví al hotel, ya había pasado una hora y pico así que durante el trayecto de vuelta al hotel atravesaría la frontera de las doce, que era cuando podía entrar a la habitación. La chica me entregó la tarjeta, me hizo una pequeña encuesta y listo, subí. La habitación era muy bonita, estaba bien distribuída y todo estaba limpio, además tenía una televisión de plasma y vistas a cierta parte de Madrid.









Visité bastantes cosas en un solo día, así que en el plano general, visité prácticamente todo lo típico y más conocido de Madrid, aunque siempre faltan cosas, claro está. Por ejemplo no fui a San Lorenzo del Escorial (que tenía pensado ir) ni al Palacio de Aranjuez, ni a algunos sitios de las afueras de Madrid a los que me habría gustado ir, pero quiero guardar cosas para la próxima vez. Sí que visité por dentro el Palacio Real y el Museo del Prado. El Palacio Real me pareció increíble, es inmenso (leí que tiene unas 2000 habitaciones) y además precioso, tanto por fuera como por dentro.





Grande también fue el momento en el que vi por primera vez cara a cara a las cuatro torres del CTBA (Cuatro Torres Business Area), que son también increíbles... Menudo centro financiero va a quedar en Madrid.






Y luego claro, Plaza de Castilla, otro de los símbolos de Madrid...








Y Gran Vía, impresionante a cualquier hora, llena de gente a cualquier hora, atascos a cualquier hora, simplemente genial...

Quién sabe si acabaré estudiando en Madrid...

21 de enero de 2008

¡Te lo dije!

¡Te lo dije, Noelia! ¡Te lo avisé! ¡Todo era por no verte así! Sabes que todos pasamos por situaciones difíciles, parece haber incluso una regla que dice que todas se han de juntar en un mismo momento, pero nosotros somos más fuertes que todo eso, además, todo esto nos hace aún más fuertes. Creo que te daré un poco de tu propia medicina, algo que a mí me sirvió, predicado por ti, así que ahora te debe servir a ti, predicado por mí:

"Intenta disfrutar de cada momento como si fuera el último, como si cada instante fuera el que más contara, no pienses tanto en que pasará y aprovecha lo que hoy te regala la vida"

Con eso quiero hacer referencia a que tienes muchas cosas buenas por las que mirar hacia el frente y decir que tú puedes con todo eso y mucho más, por las cosas que quieres, lucha. Ahora, con permiso de Chenoa:

"Y ríete de lo peor, será mejor, porque pensar que todo va mal, te alejará de la felicidad"

Plántale una sonrisa a la vida, sé tú misma (Miss Optimismo). Ahora te recordaré, navegando por tu Fotolog, la respuesta a la pregunta número 60...

"60. ¿Estás feliz?: Sí, yo siempre"

Ya que eres 100% positiva, debes cumplir con tu respuesta a esa pregunta e intentar estar feliz siempre. Sé que no es posible, pero una cosa es la actitud y otra la realidad, también te digo que la actitud hace mucho, sobretodo en tu manera de ver las cosas. Puedes estar hundida, derrotada, tristísima, pero si te estás partiendo el culo, ¿no es una sensación mejor? En fin, no sé si estoy cumpliendo mi propósito, que era animarte un poco, pero aquí va mi último intento, en forma de poesía, también sacada de tu inmenso baúl, tu Fotolog:

"Dame tu tristeza, que yo la lloraré
Arranca la pintura que sobra en tu pared, se irá
Se irán las manos que te quieren atar
Se irán los años llenos de soledad, se irán
Se irán las horas que no quieres cambiar
Sal a la calle, el mundo se abrirá
Sal, devuélvete las ganas de amar,
Sal regálate otra vez la vida...

Y si no... Yo lo haré por ti"

¡Te quiero mucho, Noelia, anímate!

13 de enero de 2008

Marta

No sé si escribir de manera poética para que le llegue al corazón, si hacerlo de cachondeo por todas las risas que nos pegamos, si escribirlo seriamente por las conversaciones profundas que tenemos, no sé si cantarlo por todas las veces que cantamos cuando vamos en el coche... No sé tampoco la tira de años que hace que la conozco, aunque ahora sea cuando más nos vemos. Tampoco sabría decir la cantidad de cosas que hemos hecho ya, además de las que aún nos quedan por llevar a cabo.



Porque parece que nos conocimos en 1973, como dice la canción. Tú Simone y yo James. Eso sí, no te olvides de que los años, en inglés, se leen de dos en dos cifras. Tampoco te olvides de que debemos estudiar, no quiero que éste sea un año de poco provecho como el anterior.


Para el 2008 muchos son los propósitos en común, como no ser tan quejicas, pasar más tiempo juntos, ir comer mucha más pizza juntos, cantar más, aprobar todas las asignaturas posibles, decidir en menos tiempo dónde vamos a tomar algo, que ni uno ni otro tenga que esperar cuando quedamos, sacarnos más fotos juntos (si son provocativas, mejor), que no te olvides de poner las luces cuando conduzcas, no rebasar los 160km por autopista, estar más tiempo en contacto con la naturaleza... En fin, una larga lista que sin duda llevaremos a cabo. De todas formas, todo se andará. Nuestro lema es "DESPACIO", como dice otra de nuestras canciones... Y ahora, a ponernos las pilas, que sabes que los exámenes están a la vuelta de la esquina. No te desmadres, queda poco... ¡Te quiero! ¡Gracias por ser tan especial!

7 de enero de 2008

Caos en una mente de domingo

Odio los domingos, normalmente son aburridos aunque hoy ha sido un domingo atípico, me ha gustado. Después de levantarme tarde, como de costumbre después de un duro y cansado día de trabajo y estudio, sólo he podido prepararme para la comida familiar que teníamos preparada, la cual ha salido genial, ha sido bastante divertida, especialmente por mis primos pequeños, que son la leche.

Ahora ya disfruto de mis últimas horas de libertad tanto como universitario como trabajador, da asco. Nunca he valorado tanto mi tiempo libre, bien puedo decir que estoy empachado de trabajar y de estudiar, de comerme la cabeza por el simple hecho de tener que planear las cosas mucho antes, calculando cuándo podré hacer según qué cosas y cuándo no, al igual que no poder hacer nada por falta de tiempo. Infinidad de cosas que agotan mi paciencia, que es poca.

La verdad es que el verme agobiado no es nada nuevo, de hecho no voy a repetirme porque ya hay una entrada hablando de la falta de tiempo. Ahora mi problema se basa en el empacho de ideas que parezco tener, la gran cantidad de planes, cosas que hacer, sentimientos, emociones, recuerdos e ideas que tengo.

Aquí estoy, surgido de una discusión, de vuelta en mi cuarto, habiéndome deshecho de mi iPod por el momento, al igual que de mi tranquilidad. Debe ser la época y mi ritmo de vida, salto a la más mínima. Los exámenes se acercan y mi mente se convierte en un caos durante unas semanas; deshacerme de la organización que me caracteriza no es fácil, mandarlo todo a la mierda, sí.


Como me está saliendo un churro de escrito, creo que voy a empezar a enumerar unas cuantas cosas que pasan por mi mente estos días, así acabamos antes y no estropeo más la entrada. Pues bien, como todo buen universitario que se precie, hay que estudiar el estrés que suponen los exámenes de esta época. Como buen matemático, hay que calcular el tanto por cien que el trabajo me quita de estudio. Como buen trabajador, hay que trabajar el triple que una persona normal, por tener sólo dos séptimas partes del tiempo libre que tiene un chico normal de mi edad. Como buen chico de diecinueve años, tengo que socializar mi parte más sociable para compensar tanto a mis amigos como a mi lado perfeccionista. Como buen perfeccionista, tengo que intentar que todo lo anterior me cuadre y además, con suerte, produzca un resultado positivo, tan positivo que me haga valorar muy positivamente el estilo de vida que llevo, para así no tener que mandarlo todo a la mierda de nuevo.

Pero no sólo me preocupan los estudios, no. Me preocupa poder cumplir mis planes de seguir con el trabajo, por lo menos, hasta que cumpla el contrato, porque yo tengo un mínimo de seriedad laboral. Además, tengo aficiones y, por ejemplo, quiero ir a Madrid pronto. Añadido a lo anterior, quiero ver a todos mis amigos regularmente y al menos tomar un café con cada uno de ellos, contarnos la vida y calmarnos el estrés. Quiero ver a gente que hace tiempo que no veo. Me gustaría llevar a cabo mil cambios en mi habitación. Saber qué va a ser de mí en los próximos meses y en los próximos años.

Bien, qué mierda de escrito me ha quedado... Eso es lo que pasa cuando uno tiene ochenta cosas en la cabeza, señores... Caos.